MADRID
Madrid es el primer capítulo del viaje de Semana Santa que hize con mi novio Ben, por España. Volamos de Londres y aterrizamos alrededor de la 1:00 del día. Mi primera impresión de Madrid es que ¡el metro es HORRIBLE! Tanto en cómo se ve gráficamente, pero más importante, ¡que en ningún lado ves un mapa! O sea que si no eres un Madrileño acostumbrado a pasearte en el metro, estás perdido. Lo que sí es que es mucho más barato que el de Londres jaja…
Finalmente con lo poco que Ben recordaba de Madrid, llegamos a Puerta del Sol, y de ahí a vagar con nuestras maletas buscando algún café con Internet y conexión eléctrica para poder buscar hostales en donde podríamos quedarnos. Como siempre, Starbucks nos salvó, y unas horas después de comparar precios y lugares, terminamos en un hostalito lindísimo en una muy buena ubicación, barato, y en el quinto piso de un edificio de departamentos… ¡una chulada!
Ya pues con eso resuelto, nos salimos a buscar comida y a pasear. Debo decir que para una vegetariana, comer en España es dificilísimo porque TODO, ¡absolutamente TODO tiene carne! (Bueno no, pero CASI todo). Primero nos echamos unas tostas y cañas (tostas: pequeños pedazos de pan tostado con algún guiso encima; cañas: vasos pequeños de cerveza. Los españoles creen que una caña es la medida perfecta porque no es ni mucho ni muy poco, por lo que te puedes terminar tu cerveza tranquilamente, antes de que se caliente o se le vaya el gas). Después ya nos fuimos a buscar algo más llenador. ¡Debo decir que los precios en Madrid no fueron tan baratos como me los imaginaba! Claro que Ben me recordó que estábamos en la capital, en el mero centro, en los lugares más tradicionales para comer… ah, bueno. Ya con el estómago lleno, corazón contento, seguimos paseando un poco por las calles del centro y después de vuelta al hostal a dormir. Fue todo un alivio llegar a un país en el que los restaurantes se quedan abiertos hasta tarde, e incluso hay lugares de comida 24 horas. ¡En Inglaterra todo cierra a las 5:00 o a las 8:00!
Al día siguiente, primera cosa: desayuno en la chocolatería San Ginés. Es una tienda de chocolate y churros que NUNCA cierra y que es súper famosa. Además, Ben no podía dar un paso más sin comer churros porque LE ENCANTAN. Los churros son muy parecidos a los mexicanos, sólo que más delgados y sin azúcar ni canela. En vez de eso, los “dipeas” en el chocolate caliente, que tampoco es como el mexicano… es oscuro y espeso; parece más jarabe que chocolate para beber, pero es riquísimo.
Salimos de San Ginés y fuimos al Mercado de San Miguel (súper fresa, súper caro, pero muy bonito), a la Plaza de la Cibeles, donde hay una fuente con una escultura impresionante; también está el Centro Cibeles de Cultura y Ciudadanía, en donde vimos algunas exposiciones de fotografía. Vimos la Puerta de Alcalá y después las calles Quevedo y Cervantes, en donde están las casas en las que estos dos autores vivieron en algún momento de su vida. Seguimos por algo de comer (bocadillos… o sea sandwiches, pero en pan de baguette) y entramos al Museo del Prado. en donde la entrada era gratis de 6:00 a 8:00… ¡y vaya que se llena! Es muy bonito ver a las familias entrando al museo, y escuchar a lxs hijxs haciendo preguntas acerca de arte y los papás contestando con gusto. Vimos obras de Goya, Magritte, Reubens, Rafael y Velázquez, entre muchos otros. Entramos a la Estación Atocha, la cual tiene todo un jardín con palmeras y plantas tropicales adentro. Terminamos el día viendo un partido del Barça en un bar.
El miércoles, último día en Madrid, despertamos y fuimos a desayunar a una cafetería muy linda (y barata): Ben churros con chocolate (obvio) y yo un pan delicioso cuyo nombre no recuerdo, y un vaso de ColaCao, que es la bebida de chocolate y cola que le dan a todxs lxs niñxs de España ¡delicioso todo! De ahí a seguir caminando por las calles hermosas de Madrid; la ciudad me resultó bastante familiar porque la arquitectura es muy parecida a la de las ciudades coloniales en México (o más bien al revés jajaja…). Fuimos al Palacio Real (no entramos) y a la Iglesia de Nuestra Señora de la Almudena, la cual tenía unos vitrales medio cubistas ¡muuuuuy bonitos! Pasamos a la Plaza Mayor, en donde las fachadas de los edificios son hermosísimas, y seguimos por unos pinchos (platos pequeños de comida) de tortilla española (Ben) y yo unas patatas bravas (pedazos de papas fritas con salsa de tomate, ajo y otras cosas)… además de otros churros con chocolate para Ben. Ese día sí paseamos, pero fue un poco más incómodo porque llovía y hacía frío… terminamos en el Museo Centro de Arte de la Reina Sofía, en donde el más grande atractivo es ‘Guernica’ de Picasso. ¡Es enorme! Realmente pasamos alrededor de 10 minutos viéndola, comentando y descubriendo detalles que no habíamos detectado antes. Después de una caminata final por el centro, nos fuimos a la estación de autobuses a tomar un camión nocturno rumbo a Málaga, para las fiestas de Semana Santa.
FOTOS:
1. Primer lugar de tostas y cañas.
2. Churros con chocolate.
3. El Mercado de San Miguel.
4. Centro Cibeles de Cultura y Ciudadanía.
5. Fuente de la Cibeles.
6. La Puerta de Alcalá.
7. Estación de Atocha.
8. Calles de Madrid.
9. El Palacio Real.
10. Vitral dentro de la Almudena.
Les comparto esta foto del tatuaje que me hice en febrero, aquí en Leeds.
Mi primer gran aventura, sola por el mundo, merecía quedarse marcada en mi piel.
ZÜRICH
La verdad Zürich no lo disfruté tanto porque la lluvia y el frío estuvieron horribles… ¡ni podía tomar tantas fotos porque mi cámara se mojaba! D: Además… es la 2da ciudad más rica del mundo (Oslo es la primera), así que ahí es encargo los precios de todo… (¡y en francos porque Suiza no es parte de la Unión Europea!). Comoquiera vimos cosas bonitas y pudimos comer chocolates deliciosos :)
Pero bueno, les dejo unas cuantas fotos:
1. Un techo de edificio que me llamó la atención por ser de estilo gótico.
2. Edificio del Instituto Federal de Tecnología de Zurich. Para llegar ahí hay que ir en funicular, porque está en una colina.
3. Vista desde la colina donde está el Instituto Federal de Tecnología… ¿ven esas nubes? ¡Tapaban todas las montañas! D:<
4. Ventana de la estación del funicular.
5. El Lago Zurich.
6. Vista desde las escaleras que llevan a la torre de la iglesia Grossmünster.
7. Vista de la ciudad desde la torre de la Grossmünster… bonito (pero lluvioso y frío), ¿no?
8. Entrada a la Grossmünster. Esta iglesia fue una de mis cosas favoritas de Zurich, especialmente porque la arquitectura es muy sobria ¡pero los vitrales magníficos! No podía tomar fotos de adentro, pero aquí pueden ver el vitral sobre la puerta. Son súper diferentes a los tradicionales, ya que, aunque también hablan de pasajes o conceptos bíblicos, lo hacen de una manera abstracta. Fueron creados en 2006-2009 por el artista Sigmar Polke.
9. Torres de la Grossmünster.
10. El árbol de navidad de la Hauptbahnhof (estación de trenes) estaba decorado con Swarovski (¡Obvio! Zurich, ciudad de ricos).
SALZBURG:
Ok ya me tardé mucho en contarles el resto del Eurotrip Invernal, así que sólamente les dejo las fotos y una pequeña explicación de cada una:
1. La vista desde el tren cuando íbamos de camino a Salzburg… ¿sabían que en esta ciudad de Austria es donde sucede la película The Sound of Music (‘La Novicia Rebelde’)?
2. Esta fue una de las cosas que más me llamó la atención: en las rejas que bordean el puente Makartsteg, es común que la gente atore un candado con su nombre y el de su amadx como señal de amor eterno. Al parecer lo hacen en varias partes de Europa y del mundo. Qué romántico, ¿no?
3. Esta es la entrada a la casa en donde nació Mozart :)
4. El Río Salzach, el principal en Salzburg.
5. La bandera austriaca en uno de los puentes que pasan sobre el Salzach.
6. Una escultura que vimos en el patio del Palacio Residenz. La escultura se llama Papageno und Papagena, por los personajes de la ópera La Flauta Mágica de Mozart. Fue creada por el artista Roberto Lauro para representar la dualidad y contraste, así como la música que estos personajes simbolizan.
7. Un músico callejero que nos encontramos mientras caminábamos por la Kapitelplatz.
8. Escultura de un hombre sobre un orbe dorado que vimos en Kapitelplatz. No se quién es el autor ni qué representa…
9. Techos y cúpulas de subida a la Fortaleza de Salzburg.
10. Vista de la ciudad desde la Fortaleza. ¿Apoco no es hermosa? Sin duda ciudad músical :)
El domingo 18 nos fuimos a Bregenz, capital de Vorarlberg, Austria, la cual está a 15 minutos de Dornbirn. En Bregenz la nieve estaba más fuerte ya. Lo primero que hicimos fue ir a ver el escenario flotante sobre el Lago Constanza (en Alemán se llama Bodensee), del cual les dejo una foto. Después de eso realmente sólo caminamos alrededor del lago, entre la nieve; vimos gaviotas y cisnes, un kiosquito muy lindo al lado del lago y muchos paisajes bonitos. La nieve es padre y todo, pero en serio que el verano es lo mío; creo que con un clima cálido tendría más ganas de conocer y ver que con nieve, una chamarrota, humedad y congelándome… oh bueno.
Decidimos ir por algo de comer, entonces entramos a un café muy nice cuyo nombre no recordamos… pero nos aventamos una ensalada muy buena (aunque cara). Saliendo de ahí, con la batería recargada, nos seguimos caminando explorando la ciudad. Obviamente y como ya se imaginan, los Christkindlmarkts estaban en cada plaza que encontrábamos. Vimos muchas casas y callejoncitos muy pintorescos, decoraciones navideñas y arbolitos. Finalmente, por pura chiripa llegamos hasta otro Christkindlmarkt, que es como el más importante de la ciudad ¡porque estaba llenísimo! Y ahí había una iglesia que nos llamó la atención, además de por el bomboncillo que tenía en la punta, por las escaleras que parecían llevar a su interior. Así que subimos y llegamos ¡a un museo con la historia de Bregenz! (En alemán obviamente jajaja, pero al menos vimos las fotos y los objetos). En el piso de arriba había también unos nacimientos expuestos y ventanas para poder ver el Bodensee desde las alturas. Resulta que la torre de la iglesia se llama Martinsturm (Torre de San Martín) y es uno de los atractivos más importantes de la ciudad; se trata de la torre barroca más grande de Europa.
Bajando del Martinsturm seguimos recorriendo el mercado y algunas tienditas de ahí cerca, cuando nos dimos cuenta que había una fila enorme de personas esperando entrar a la iglesia en donde habría un supuesto concierto. Así que seguimos a todomundo y entramos también (¡gratis!). Resulta que no era un concierto, sino una obra de teatro, tipo pastorela pero no, acerca del nacimiento de Jesús. Lo que sí es que era musical porque cantaban mucho, obviamente en alemán, pero la historia ya la sabíamos. Yo la verdad ya estaba muy cansada y sí me quedé medio dormida a la mitad, pero pues lo que vi estuvo interesante y al final todos cantamos una canción de cuna para el niño Jesús.
Terminando la obra ya salimos y nos fuimos de vuelta a la estación del tren para volver a Dornbirn a dormir; fue un bonito viaje de un día :)
DORNBIRN
El sábado 17 de diciembre salí muy temprano de casa de Maru y Peter, dizque para poder llegar a Dornbirn con tiempo suficiente para recorrer la ciudad agusto. El viaje en tren debía durar 3 horas solamente. Maru me ayudó a comprar mi boleto y en la estación me dijeron cuál tren tomar para llegar a Lindau, Alemania; todo supuestamente muy bien. Lo que yo nunca entendí (porque TODO estaba en alemán) y nadie nunca me explicó, era que para llegar a Lindau, yo tenía que transbordar en Buchloe. Así que muy confiada me subo y me sigo hasta que termina el trayecto, 2 horas después en Füssen, un pueblo a la mitad de la nada, con únicamente 1 línea del tren que va y viene de Munich cada hora. Ni cabina de información tienen en la estación, y la señora que atiende el puesto de dulces no hablaba inglés y no era muy amigable. Lo bueno fue que un chico que iba rumbo a Munich me ayudó y me explicó donde bajarme y transbordar para poder llegar a Lindau. Tuve que esperar un buen rato hasta que llegó el siguiente tren de regreso a Munich, pero 1 hora después ya estaba yo bajándome en la estación de Kaufbeuren y esperando el siguiente tren a Lindau. Este viaje fue de 2 horas, y ya en Lindau, con ayuda telefónica de Alex, pude tomar el tren que me llevaría finalmente a Dornbirn, Austria. Llegando a la estación, 6 horas después de haber salido de Munich, fue una alegría enorme poder al fin encontrarme con Alex y recibir uno de los abrazos que tanto necesitaba.
Nos fuimos a su casa a dejar mis cosas y descansar 5 minutos, y de ahí a caminar por la ciudad. Después de la tormenta de la noche anterior, la nieve empezó a caer en Dornbirn, por lo que todo estaba poniéndose blanco. Fuimos a ver la Fachhochschule Vorarlberg, la universidad en donde Alex estudia y en donde, de haberme ido a Austria hace 2 años habría estudiado yo también. Como tienen únicamente 1,000 alumnos, y un presupuesto fijo del gobierno, pueden invertir bastante en las instalaciones y laboratorios de ingeniería y diseño, por lo que es una universidad bastante moderna y bonita. Se ve que da gusto estudiar ahí. Salimos y nos fuimos al Karren, un cerro en la ciudad al cual se sube en teleférico y desde su cima se puede ver todo Dornbirn. Además hay un restaurante muuuy pipiris nice en el que nos tomamos una Mohren Bräu, la cerveza local, y comimos un Apfel Strudel delicioso.
Bajando del Karren, nos fuimos al centro de la ciudad, en donde nos reunimos con los amigos y amigas de Alex que aún no se habían regresado a su país de origen por las fiestas. No se sorprendan, que fuimos al Christkindlmarkt a tomarnos un Glühwein y platicar mucho, en medio del clima helado. Fue bastante bonito estar ahí con todxs ellxs, aunque lxs acabara de conocer. Ya al final hubo muchas despedidas emotivas y Alex y yo regresamos a su depa a dormir.
MUNICH
Perdón por haberlxs tenido tan abadonadxs estos últimos… ¿meses? He estado, como siempre, ocupada con escuela, amigos, viajes… y a veces dormir también jajaja. Pero ahora que tengo un poco de tiempo por las vacaciones, puedo aprovechar a contarles cómo ha estado el Eurotour Navideño por tierras germanoparlantes.
Salí de Leeds el miércoles 14 de diciembre por ahí de las 4:00pm con rumbo a Londres, en donde al llegar tuve que encontrar mi hostal que estaba un poco lejos. Ya ni les cuento cómo estaba el lugar, si sólamente pagué £8 la noche, pero al menos pude descansar tranquila y estar lista muy temprano a la mañana siguiente.
La salida a Munich fue super accidentada porque, según lo que yo chequé en Internet, el trayecto de mi hostal al aeropuerto de Stansted era de 2 horas, tomando 2 camiones y un metro. ¡Pero oh sorpresa! Cuando llegué a la parada del último camión, resulta que tenía que haberlo contratado 24 horas antes… ¡de lo contrario no se detendría en donde yo lo estaba esperando! De esto me di cuenta ya casi una hora después de haber estado en la parada, preguntándome qué pasaba. De suerte, en la estación del metro me dijeron que si lo tomaba a la siguiente parada, podría agarrar un camión que no requiere de reservación y también va al aeropuerto. Apuradísima me subí al tube(metro) y apuradísima me bajé y corrí a la parada de este nuevo camión, todo el tiempo pensando “¡Chin! ¡Voy a perder mi vuelo a Munich que tan barato me salió!” De buenas el camión llegó a tiempo y yo llegué raspando al aeropuerto, pero sin posibilidad de poder documentar la segunda mochila que traía (RyanAir sólamente permite viajar con un carry-on de no más de 10kg y de menos de 55cm x 40cm x 20). Así que, en lo que corría a la compuerta de donde salía mi avión, tuve que hacer espacio en la mochila, ponerme cuanta ropa pude y cargar mi cámara en mi bolsillo para poder abordar sin problemas. Les juro que cuando me senté en el avión, di un mega suspiro de alivio como nunca.
2 horas después, aterrizé en Memmingen, no Munich todavía, MEMMINGEN: un pueblo en el que el aeropuerto únicamente tiene UN cajero automático, que estaba descompuesto. Lo cual significa, que para terminarla de amolar, estaba en Europa continental, sin un sólo euro, porque obviamente en Londres me gasté las últimas libras que traía con la esperanza de que llegando a Alemania sacaría euros del banco y todo listo. Pues así sin dinero me intenté subir al camión que me llevaría a la estación de Memmingen para tomar un tren a Munich y de buenas el chofer, al ver mi desesperación y que de verdad no tenía dinero, me perdonó los €2.50 del pasaje. Llegando a la estación tuve que comprar mi boleto super rápido porque faltaban 5 minutos para que saliera el tren a Munich, pero aún así tuve tiempo de saludar a unxs mexicanxs que estaban ahí comprando boletos.
Sin más peripecias llegué a Munich, en donde Maru y Peter, amigos de la familia, me esperaban para hospedarme una noche en su casa. Con ellos visité el centro de la ciudad, fui a algunos de los miles de Christkindlmarkt (Mercado del Niño Dios) a tomarGlühwein (vino caliente) y terminamos cenando en el Hofbräuhaus München, el restaurante bávaro más típico y famoso de la región.
Al día siguiente, después de haber dormido hasta tarde por lo cansada que estaba, Peter me ayudó a comprar mi boleto para todo el día con el cual podría usar cualquier medio de transporte público en la ciudad. Visité el Viktualienmarkt: el mercado más famoso (y caro) de la ciudad, caminé por el centro, vi todo lo que había recorrido la noche anterior pero de día, entré a un museo en donde vi una exhibición de retratos del siglo XV y XVI y obviamente me pasée por más Christkindlmarkts. El plan original era que esa tarde/noche yo tomaría el tren a Dornbirn, Austria, para reunirme con mi amigo Alex, pero una tormenta horrible hizo que varios vuelos y trenes se cancelaran, por lo que tuve que pasar otra noche en casa de Maru y Peter para poder salir al día siguiente cuando la tormenta ya habría pasado. Cenamos un pastel de papa que hizo Peter y tuvimos una muy buena platica, además hablamos por Skype con mis papás, antes de al fin irnos a dormir.
Las fotos que les tengo de Munich son:
1. Maru y yo tomando Glühwein.
2. Yo en el Hofbräuhaus München tomándome un tradicional tarro de cerveza (sí me lo acabé).
3. Marienplatz, en el centro de Munich.
4. Puesto de miel y cera en el Viktualienmarkt.
5. Decoraciones navideñas en el Viktualienmarkt.
6. El palacio de gobierno de Munich.
7. Una estatua en el centro de la ciudad.
8. Puesto en uno de los miles Christkindlmarkt.
9. Puesto de lámparas en uno de los miles Christkindlmarkt.
10. Conviviendo con Rayo, el perro de Maru y Peter, antes de la cena.
Les comparto mi fotografía autografiada por el Rey Bansah de Ghana. A cambio de £5 para la construcción de su escuela de oficios :)
Quien quiera donar para la escuela, puede hacerlo aquí.
Pues ahora van las fotos y reseña del segundo viaje a Londres que hice hace dos semanas; exactamente una después de haber estado ahí con los alumnos de Arte Contemporáneo. Yo tenía planeado un fin de semana tranquilo y en paz recorriendo Leeds y nada más, pero el lunes en la junta semanal de mi carrera, el líder del curso nos dijo que la universidad tenía a su disposición 10 boletos patrocinados por X-Box para el evento Typo London de tipografía y diseño en general que se llevaría a cabo del jueves 20 al sábado 22, por primera vez en el Reino Unido (anteriormente era únicamente en Berlín). Gracias a mi rapidez, fui de lxs 10 afortunadxs de mi universidad en asistir COMPLETAMENTE GRATIS a un evento que de otra manera me habría costado £300 (¡y ese es el precio con descuento de estudiante!). Claro que yo tuve que cubrir mi hospedaje (¡gracias a Marce por el patrocinio! Jajaja) y el transporte (National Express a las 6:00am por £9… ¡no te acabes!).
Entonces, de los primeros tres días que estuve en Londres tengo muchas fotos pero son de la conferencia, por lo que no las verán aquí para no aburrirlxs. Lo que sí les diré es que, entre mis ponentes favoritxs estuvieron Jonathan Barnbrook, quien hace dos años estuvo en la UDEM pero no tuve oportunidad de verlo debido a un ataque de fatiga severo justo el día en que él daba su plática. Barnbrook se especializa en tipografía no convencional y tiene una filosofía de rebelde con causa que me encanta. Está en contra de todo lo comercial y del diseño como servidor del consumismo (¡Aleluya!). Cree firmemente que el diseño es un arma poderosísima de comunicación que debe usarse con fines sociales y de mejorar el mundo, no como una forma para hacer que la gente compre cosas que no necesita (Amen, Mr. Barnbrook!).
También entre mis favoritxs estuvo Eva-Lotta Lamm quien habló acerca de sus sketchnotes, o notas-bocetos y de cómo le han ayudado durante conferencias y clases a poner más atención, entender y retener mejor los conceptos que se están hablando. Claro que nos animó a hacer lo mismo y hasta nos dio tips de cómo poder organizar mentalmente nuestros pensamientos mientras escuchamos una plática para poder plasmarlos mejor en nuesrtas notas-bocetos.
Pero quienes, en mi opinión fueron la cereza del pastel de los 3 días de conferencias e incluso recibieron una ovación de pie, fueron el Rey Bansah de Ghana y Julian Zimmermann, quienes comenzaron hablando de la vida del Rey. Él vive en Alemania, gracias a que su abuelo lo mandó a estudiar allá, se casó, tuvo hijos y tiene un taller automotriz… cuando su abuelo murió, se convirtió en Rey de Ghana. Como rey, tiene la responsabilidad de proveer para su país, por lo que además del taller y organizar diferentes recaudaciones de dinero para desarrollo de su país, canta en bodas, eventos… ¡y en la televisión alemana! Es ahí donde Julian Zimmermann entra a escena y decide que como proyecto de tésis quiere rediseñar la imagen del Rey para darle credibilidad como rey que es: una imagen que sea verdaderamente real, pero también exótica. Entonces cuentan cómo es que se decidió el nuevo diseño de identidad para el Rey y muestran las nuevas tarjetas de presentación, documentos oficiales, correspondencia, y página web real, los cuales presentaron el año pasado en Typo Berlin, evento en el cual prometieron que el nuevo proyecto sería una escuela de oficios para que los niños y jóvenes de la tribu puedan tener la misma oportunidad que tuvo el Rey de desarrollarse como aprendices de un oficio. Es así como este año en Typo London, finalizaron su presentación con los planos de la nueva escuela que se construirá cuando se recaude el dinero necesario e incitándonos a donar lo que pudiéramos. Claro que al final de la plática todo el auditorio se levantó para ovacionar al Rey y a Julian por su excelente iniciativa. Me encanta haber podido escuchar una historia en la que el diseño gráfico es el inicio de un proyecto mucho mayor para mejorar una comunidad. Quien esté interesadx en donar la cantidad que sea para la construcción de la Escuela del Rey, puede hacerlo mediante esta página.
Ahora, en cuanto a lo que sucedió fuera de Typo London, el jueves en la noche fui a cenar con Marce y algunxs de sus amigxs a Brick Lane, una calle llena de puros restaurantes de distintas partes del mundo en donde, para festejar el cumpleaños de su amiga Bangladeshi… ¡comimos comida de Bangladesh! Deliciosísimo curry de vegetales, arroz, pan y salsas riquísimas fueron lo que hicieron mi noche, además de la buena compañía :)
El viernes y sábado nada muy importante; prácticamente sólo dormir, pero el domingo que yo ya era libre de las pláticas de diseño, me levanté casi a medio día y nos fuimos Marce y yo con un amigo Brasileño suyo, Francisco (Chico). En su casa conocimos a otros amigos suyos quienes se habían reunido para ver el partido de rugby de Francia 7-8 Nueva Zelanda (el rugby es muuuuuy querido en el Reino Unido). Después de estar un rato ahí, nos salimos a caminar por los mercados dominicales a los que nos llevó Chico. Primero el mercado de las flores (primera foto), ¡con tantas flores diferentes y una cantidad increíble de personas caminando, comprando y viendo! Maravilloso… De ahí nos fuimos al mercado de Brick Lane (sí, los domingos en el día es mucho más que sólamente restaurantes étnicos) en donde vimos tantas curiosidades, ropa vintage, antigüedades y ropa de segunda mano… just my kind of place! Terminamos el recorrido de mercados en Spitafields Market, en donde además de ropa y cosas interesantes, hay ¡toda una sección enorme de comida de todo el mundo! ¡Delicioso! Después de recorrer un poco para poder decidir qué comer, Chico y yo elegimos comida marroquí, mientras Marce escogió comida española. ¡Pero qué platotes por sólamente £5, damas y caballeros! ¡Juro que de aquí en adelante cada vez que vaya a Londres en domingo comeré en ese mercado! Y creo que no soy la única, porque estaba TAN lleno, que todomundo terminaba comiendo sentado en la banqueta ¡Todo un espectáculo! Pueden ver mi plato repleto de deliciosa comida marroquí en la foto número 2. Después del empachón de comida, caminamos un poco por el mercado y rematamos con un café de la Patisserie Valerie… ¡yum, excelente!
Chico regresó a su casa y Marce se puso a estudiar, entonces no me quedó de otra que ¡salirme sola a caminar por la orilla del Río Támesis! Recorrí desde el London Bridge hasta el Parlamento a lo largo del lado sur del río. ¡Una buena caminata, en realidad! Pude al fin ver agunas de las cosas “turísticas de Londres” (¡y gratis!) como Tower Bridge (foto 4), el Teatro Globe en donde Shakespeare solía montar sus obras de teatro (foto 5), la Torre Oxo, el Millenium Bridge (que se destruye en la película 6 de Harry Potter), El Museo Tate de Arte Moderno (al cual TENGO que entrar en una de mis próximas visitas a la capital), London Eye (última foto) y el Parlamento (foto número 9), entre otras cosas interesantes como el parque para patinar (foto número 7), el cual está totalmente graffitteado, pero únicamente dentro de los límites del parque, un carrusel (foto 8) y obras de arte público. Fue realmente una linda caminata. Ya cuando regresé a casa de Marce lo hice por el lado norte del río, en donde no hay mucho que ver… Recogí mis cosas y me fui a la estación para tomar mi autobús de regreso a Leeds.
◉ ◉ ◉
¡El siguiente viaje es a Manchester el próximo viernes para ver a los Smashing Pumpkins en concierto! :D
Abrazos a todxs :)
¡Ay discúlpenme por no haberlos mantenido al tanto de mi vida inglesa desde hace mucho! La verdad he andado ocupada con escuela, vida social, viajes y dormir. ¡Con decirles que este fue el primer fin de semana que pasé en Leeds después de un mes! Y con eso de que es Halloween, comoquiera me he ocupado preparando mi disfraz (y claro, saliendo a las fiestas de Halloween).
Las fotos son del fin de semana antepasado que estuve en Londres, el norte de Yorkshire y Liverpool. Me fui el jueves y viernes a Londres en un viaje que organizó la carrera de Arte Contemporáneo. Realmente no tuve mucha oportunidad de ver tanto de la ciudad porque nos la pasamos más que nada el jueves en el museo Victoria & Albert, y el viernes en las galerías Serpentine, Saatchi, el Museo de Ciencia de Londres y en la Feria Frieze de Arte, que es un espacio enorme dentro de Regent’s Park, en donde galerías de todo el mundo exponen sus colecciones con opción de venta de piezas. Fue un viaje muy interesante e inspirador por todo el contexto artístico que tuvimos. Aunque, bueno, sí me quedé con ganas de ver más de la ciudad, pero eso sería después… Comoquiera, me di tiempo de ir el jueves en la tarde a comprarme mis nuevas botas Doc Martens con garantía ¡de por vida! (literal) y en la noche salí a bailar Forró, música brasileña, con mi prima Marce y sus amigos. En la primera foto salgo con ella, la segunda foto es del atardecer del viernes, mientras caminábamos de vuelta al camión a Leeds.
No hubo tiempo de descansar, ya que el sábado en la mañana salí junto con Ricardo y otros estudiantes internacionales al viaje organizado por Don’t be a Tourist, que es una compañía que se dedica a realizar visitas a diferentes partes del Reino Unido para alumnos internacionales de las universidades de Sheffield, Bradford y Leeds. Esta vez fuimos al norte de Yorkshire, que es el condado en donde está Leeds. Nuestra primera parada fue por accidente en Pickering, ya que como se celebraba el Fin de Semana de los 40’s, las calles estaban repletas y el tráfico a vuelta de rueda. Estuvo bien, comoquiera, ya que pudimos caminar entre la gente, todxs disfrazadxs como en la época de la 2da guerra mundial. Muy glamoroso, por cierto. La tercera foto es de un cantante en Pickering.
De Pickering fuimos a Whitby, el pueblo cerca del mar, en donde Bram Stoker, autor de Drácula, se inspiró para su novela. Drácula llega a Whitby cuando arriva a Inglaterra, y ya de ahí se transporta a Londres. Debido a la referencia de Drácula, cada año se celebra el fin de semana gótico, durante el cual cientos de góticos de todo el país se reunen en este pueblo del norte de Yorkshire. Whitby es muy pintoresco, son famosos por tener los mejores Fish n’ Chips del Reino Unido (no, no comí pescado, solo papas… ricas) y por la abadía de Whitby, que pueden ver en la cuarta foto. La quinta es una vista del pueblo desde la abadía y la sexta es de Ricardo, Yo, Julia y Tim (alemanxs) en la playa… ¡helada y con viento!
Finalmente, terminamos el viaje en Goathland, lugar que fue la locación de la estación de tren de Hogsmeade en la pelíucla de Harry Potter. Ahí también se celebraba el fin de semana de los 40’s, entonces estábamos rodeados de personas disfrazadas. También había un auténtico tren de vapor moviéndose por la estación, como pueden ver en la séptima foto.
Llegamos a Leeds temprano, justo para poder dormir, ya que el domingo a las 8:30 partimos Ricardo, Samira, Sebastian (austriacxs), Ani (búlgara) y Yo a Liverpool, ¡la tierra de los Beatles! Nuestra primera impresión de la ciudad es que la gente es muy amable, ya que el taxista que se ofreció a llevarnos al Albert Dock se portó muy bien con nosotros, nos dió un recorrido por la ciudad, y nos cobró menos que un taxi en Leeds. La verdad, el motivo principal por el que yo organicé este viaje fue para poder ir al museo Tate Liverpool, el cual presentaba una exhibición de René Magritte, uno de mis artistas favoritos cuyo último día era ese preciso domingo. Así que, mientras yo me pasé unas cuantas horas recluida en el museo disfrutando de la obra surrealista de este pintor, lxs demás se fueron a pasear por la ciudad. La verdad es que me encantó la muestra. Era larga, pero no tediosa, muy completa, y al estar dividida por temas o motivos recurrentes en la obra del pintor, se podía entender mejor lo que éste quería decir, que si hubiera estado organizada cronológicamente. Finalmente, terminé de ver la exposición y me reuní con lxs demás para entrar a la Beatles Story, el museo de los Beatles que está en el muelle de Liverpool. Valió la pena pagar el precio de entrada, ya que fue bastante interesante, y divertido, ver toda la historia de los Beatles, desde sus precursores hasta su legado, reencarnada en los lugares en los que estuvieron. ¡Y con todo y música y memorabilia! Definitivamente muy buena experiencia. Y claro, la foto número 9 es de nosotrxs en réplica del bar The Cavern, en donde los Beatles solían tocar cada noche en sus inicios como banda. Las fotos ocho y diez son del Albert Dock, el muelle en donde se encuentran el Tate y el Beatles Stroy, junto con otros atractivos de la ciudad. Llegamos a Leeds cansadísimxs a media noche, pero valió la pena todo el desvelo por haber conocido tanto en sólamente cuatro días.